El Colegio Mayor Peñafiel participó en el Congreso Univ celebrado en Roma
El Domingo de Ramos asistimos a Misa en San Pedro celebrada por el Papa. Durante la tarde del Domingo visitamos el Vaticano, rezamos ante la tumba de Juan Pablo II, y nos perdimos en la belleza de la Piedad y de otras obras que están en la Basílica. El lunes vimos los Foros, la Cárcel Mamertina, donde estuvieron encerrados San Pedro y San Pablo, así como otros mártires. Volvimos a comer dando un paseo por el Trastevere, donde paramos en una plaza para tomar unas Peronis al más puro estilo hispano.
El martes era el día señalado en el que se celebraba el Foro Univ. El tema del Congreso Univ 08 era “Ser, aparecer, comunicar: entretenimiento y felicidad en la sociedad multimedia”. Gelín y Nacho Zapico del Colegio Mayor Peñafiel expusieron una ponencia sobre el del Canon Digital. Fue una experiencia positiva y quedamos quintos.
El miércoles amanecimos a las 6 de la mañana porque teníamos Audiencia con el Papa en la basílica de San Pedro. El madrugón era para coger buen sitio. Llegamos a las 9 y nos colocamos en la parte delantera. Vimos al Papa muy de cerca. El Univ llenó la basílica y ovacionó al Papa en su entrada para darle fuerzas. Posteriormente el Papa nos dedicó unas palabras que se pueden resumir en que “los cristianos tenemos que ser inconformistas y hemos de llevar una vida sacramental intensa”. Por la tarde tuvimos tertulia con el Prelado del Opus Dei en el que nos pidió rezar por el Papa y también ser inconformistas. Concluida la tertulia fuimos al alojamiento pero en transporte urbano. Fuimos en un trenino de yonquis, (madre mía, ¡qué miedo!). Ahí nos pusimos a cantar y no hacía falta preguntar de dónde éramos.
El Jueves Santo realizamos la vía Sacra. Visitamos Iglesias donde se guardan vestigios de la Pasión del Señor. Tras las visitas unos fueron a ver el Moisés y los de Valladolid decidimos quedarnos a tomar una caña esperándoles. Por la tarde acudimos a los oficios. El viernes Santo realizamos las siete visitas a los Monumentos y por la tarde fuimos a los Oficios.
El Domingo preparamos las maletas, nos despedimos de Roma y montamos al bus para regresar a España. En el autobús hubo muchas risas recordando anécdotas, cantamos canciones… Nos alejábamos de la Ciudad Eterna pero no para siempre, porque el año que viene tendremos la oportunidad de repetir. Y los que no hayan venido que se apunten porque es una semana increíble.